Viajar es sinónimo de descanso, desconexión y disfrute. Sin embargo, para que unas vacaciones sean realmente tranquilas, es fundamental dejar la vivienda bien preparada antes de salir. Los periodos vacacionales concentran una parte importante de los robos en viviendas, especialmente cuando estas permanecen vacías durante varios días.
Preparar tu casa antes de un viaje no implica grandes inversiones ni cambios complejos. En la mayoría de los casos, se trata de revisar, prevenir y adoptar pequeños hábitos que reducen considerablemente el riesgo.
Revisión de accesos
El primer paso es comprobar que puertas y cerraduras funcionan correctamente. Una cerradura antigua, desgastada o que no cierra con suavidad puede ser un punto vulnerable. Asegúrate también de cerrar siempre con doble vuelta, incluso en puertas aparentemente seguras.
Ventanas, persianas y puntos secundarios
Las ventanas, terrazas, patios o trasteros suelen ser los accesos más olvidados. Antes de viajar, revisa que todos estos puntos queden correctamente cerrados y asegurados. Si existen cerraduras auxiliares, comprueba que estén en buen estado.
Gestión de llaves
Pregunta clave: ¿cuántas copias de llaves existen y quién las tiene? Antiguos inquilinos, trabajadores o personas de confianza pueden conservar duplicados. Si hay dudas, cambiar el bombín antes de un viaje largo es una medida sencilla y eficaz.
Simulación de presencia
Programar luces, pedir a un vecino que recoja el correo o evitar publicar en redes sociales que estás fuera de casa ayuda a no dar pistas sobre una vivienda vacía. La prevención también es digital.
Asesoramiento profesional
Un cerrajero profesional puede ayudarte a revisar cerraduras, actualizar sistemas de seguridad o detectar puntos débiles que no siempre son evidentes para el propietario.
Viajar tranquilo empieza mucho antes de cerrar la puerta. Preparar la vivienda con tiempo es una inversión directa en calma y seguridad.




