Los trasteros y garajes comunitarios suelen guardar bicicletas, herramientas, equipamiento deportivo o recuerdos de familia. Sin embargo, muchas veces están protegidos con un candado sencillo o una cerradura básica. Además, los robos se descubren tarde, porque se visitan poco. Te damos algunas claves para evitar los robos en trasteros y garajes.
Cómo suelen entrar
- Aprovechando que la puerta del garaje tarda en cerrarse tras un vehículo.
- Por puertas peatonales del garaje que no cierran bien o se quedan abiertas.
- Forzando candados y cerraduras de baja calidad.
- Con llaves o mandos copiados o perdidos.
Cómo proteger tu trastero
- Cerradura de seguridad o cerrojo con cilindro protegido, en lugar de un candado sencillo.
- Candados de calidad con arco protegido, si la puerta los necesita.
- Puerta resistente: las puertas de chapa fina se doblan con facilidad.
- No dejes a la vista lo que guardas ni lo que tiene valor.
- Revisa el trastero de vez en cuando para detectar cualquier manipulación.
- Haz fotos o una lista de lo que guardas, por si tienes que reclamar al seguro.
Lo que puede hacer la comunidad
- Revisar que las puertas del garaje y los accesos peatonales cierran correctamente.
- Instalar cerraduras y bombines de seguridad en los accesos comunes.
- Controlar las copias de llaves y mandos, y cambiar el cilindro si se pierden.
- Mejorar la iluminación de garajes y pasillos de trasteros.
- Valorar sistemas de vigilancia, respetando la normativa de protección de datos.
No esperes a que pase algo
Revisar los accesos del edificio con un cerrajero profesional ayuda a detectar puntos débiles antes de que los aproveche un ladrón. Encuentra un profesional en nuestro directorio de cerrajeros.




